El camino a la green card china

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Simplifican el proceso de obtención de la “tarjeta verde” para extranjeros

Por WANG KUAN / CHINA HOY

La creciente influencia de China a nivel mundial ha generado un aumento de extranjeros en el país que vienen a invertir, trabajar y vivir. Por lo tanto, existe una demanda por la tarjeta de residencia permanente, también conocida como “tarjeta verde” (green card). Este año China reformó completamente su sistema de permisos de residencia permanente. Tales cambios incluyen la simplificación del proceso de solicitud y sus procedimientos para la calificación de los extranjeros que desean establecerse en el país.

Más funciones

El 24 de junio pasado, durante la ceremonia de entrega de los premios del Festival Internacional de Cine de Shanghai, Stephon Marbury, del equipo de baloncesto Beijing Ducks, ganó el premio al mejor actor novel por el drama autobiográfico My Other Home. Al escuchar su nombre, Marbury, quien no esperaba este resultado, se quedó sin palabras durante unos minutos.

En la historia de la Asociación China de Baloncesto, Marbury es el primer extranjero que ha obtenido la tarjeta de residencia permanente en China. Después de siete años en el país, tiene muchos fanáticos chinos. Obtuvo la “tarjeta verde” por su contribución especial en 2015. Cuando la recibió, Marbury declaró que era un día histórico para él porque se sentía realmente natural de Beijing en ese momento. En un programa de televisión exhibió con orgullo su tarjeta.

Aunque el sistema de tarjetas de residencia permanente para extranjeros en China se aprobó en 2003, no fue muy conocido hasta que Marbury obtuvo la suya. Según el Reglamento de Evaluación y Aprobación de la Tarjeta de Residencia Permanente, la “tarjeta verde” china es concedida a cuatro tipos de extranjeros: inversionistas, talentos de alta calificación, por reunificación familiar y por contribuciones especiales. Esta última corresponde al caso de Marbury.

En febrero de este año, el Gobierno chino lanzó el Proyecto de Reforma para Simplificar el Proceso de Obtención de la Tarjeta de Residencia Permanente para Extranjeros. El mayor cambio es que la nueva “tarjeta verde”, al igual que el carné de identidad de los ciudadanos chinos, puede utilizarse como un documento único, lo que les otorga a los extranjeros un fuerte sentido de pertenencia y seguridad, y les ofrece ventajas prácticas.

El extranjero que tenga una puede inscribir a sus hijos en la escuela, asistir al examen de conducir, comprar bienes raíces y hacer el registro de matrimonio. Si trabaja en China, se beneficia del sistema de seguridad social, del fondo de previsión de viviendas y no encontrará limitaciones relacionadas con su identidad extranjera.

Fan Weishu, gerente principal del Grupo Munich Re, ha trabajado en Beijing durante siete años. Su vida ha sido más fácil desde que obtuvo la tarjeta de residencia permanente. “Antes, con mi pasaporte, no podía usar bicicletas compartidas porque me impedía registrarme en Alipay. Tampoco podía pedir una tarjeta de compra en el supermercado. Además, si quería tomar el tren de alta velocidad, tenía que hacer cola en la ventanilla para conseguir mi billete, mientras los chinos pueden embarcarse con su carné de identidad”, recuerda. Fan se ha beneficiado de una amplia gama de servicios que facilitan la vida a los ciudadanos chinos. Además, durante el periodo de validez de 10 años que tiene la tarjeta, no precisa prorrogar su visado.

Solicitud simplificada

Las nuevas funciones de la “tarjera verde” china la convierten en un término popular de búsqueda en Internet. Todas las regiones del país la expiden. Los solicitantes aprobados vienen de todo el mundo, con diferentes antecedentes, pero todos comparten su amor por China. La tarjeta de residencia permanente china está perdiendo gradualmente la vieja imagen de “la tarjeta verde más difícil de conseguir del mundo”. Es mucho más difícil de lograr que la estadounidense, por lo que algunos extranjeros aseguran que aunque pasen toda la vida en China no podrán obtener una.

Según estadísticas de la ONU, de 1990 a 2015, el número de extranjeros establecidos en China aumentó de 370.000 a 970.000. De ellos, solo menos de 10.000 tenían la “tarjeta verde”. Por el largo procedimiento y el difícil acceso para obtenerla, muy pocos extranjeros se benefician de las facilidades que ofrece. En consecuencia, los extranjeros que viven en China y los de origen chino que vuelven del extranjero se enfrentan a “seis dificultades”: en la obtención de preferencias de las políticas de incentivo, en la matrícula de sus hijos en la escuela, en la apertura de cuentas bancarias y la atracción de fondos, en la solicitud de patentes, en la liberación de restricciones políticas y en la integración a la cultura.

Ke Daoyou, un profesor estadounidense, consiguió una “tarjeta verde” en 2010. Le tomó tres años completar archivos y documentos de más de 100 páginas y recorrer los departamentos concernientes. “Hice varios viajes entre China y EE. UU., y coleccioné casi 100 sellos en los papeles para poder lograr al final la ‘tarjeta verde’”.

Con la publicación en 2013 del “Comunicado sobre la simplificación de la obtención de visas para extranjeros calificados de alto nivel y su estancia en China”, el país empezó a relajar su política sobre la residencia de los extranjeros. El texto es una versión revisada del reglamento de 2004, y permite a los extranjeros que no puedan solicitar la residencia permanente en China, obtener un permiso de residencia válido de entre dos y cinco años.

En 2015, Shanghai, Beijing, Guangzhou y Fujian lanzaron una nueva ronda de reformas del sistema de “tarjetas verdes” y pusieron en marcha una serie de medidas prácticas, entre las que destaca relajar los requisitos de la tarjeta de residencia permanente. Los que trabajan en siete tipos de entidades, como laboratorios nacionales, de ingeniería y centros de investigación tecnológica autorizados por el Estado, tienen la opción de solicitar el permiso de residencia permanente. Según estadísticas de finales de 2016, más de 11.000 personas obtuvieron la “tarjeta verde” china.

Por otra parte, el Gobierno también ha simplificado los trámites de solicitudes de visa, de entrada y salida, de visitas y de estancia de extranjeros. Actualmente se han establecido oficinas de expedición de visados en 87 puestos fronterizos, y en 15 ciudades se ofrece una exención de visado de tránsito por 72 horas para extranjeros de algunos países. En Jiangsu, Zhejiang y Shanghai se aplica la exención de visado de tránsito durante 144 horas para los viajeros de ciertos países. En 2016 se registraron en China 56,53 millones de entradas o salidas de extranjeros, un aumento del 8,89 % en comparación con 2015.

Mejor flujo de personal calificado

La implementación de varios proyectos, como por ejemplo el Programa de Reclutamiento de Expertos Globales, ha impulsado con eficacia la captación de personal calificado. Los cambios en las normas para la obtención de la tarjeta de residencia permanente demuestran la determinación del Gobierno chino de atraer a expertos de alto nivel.

El reglamento sobre la nueva “tarjeta verde” estipula que los extranjeros de origen chino, que tienen un nivel educativo superior al de doctorado, pueden solicitar directamente el permiso de residencia permanente sin una recomendación del Gobierno o de la entidad donde trabajen. Igualmente tienen la potestad de solicitar directamente un visado de 5 años si tienen certificado o garantía de reunificación familiar, negociaciones comerciales, intercambios científicos, educativos, culturales y sanitarios, o de arreglo de asuntos privados.

Liu Guofu, profesor del Instituto Tecnológico de Beijing, sostuvo que con la implementación de la propuesta de “salir al exterior” y la Iniciativa de la Franja y la Ruta, se ha generado en China un mayor flujo de personal foráneo. Algunos de ellos tienen el derecho a obtener la residencia permanente. En el contexto del desarrollo del país y la aplicación de políticas concernientes, es lógico relajar las condiciones de residencia permanente.

Con la intención de animar a más extranjeros calificados a emprender negocios en China, los gobiernos de Beijing, Shanghai y Guangdong, conforme a sus necesidades, han puesto en marcha una serie de políticas preferenciales. Los talentos de alto nivel que trabajen en la zona de Zhongguancun en Beijing, en la Zona Piloto de Libre Comercio de Shanghai y en la Zona Piloto de Libre Comercio de Guangdong tienen la oportunidad de tomar el “tren directo a la tarjeta verde” para facilitarles el proceso de solicitud del permiso de residencia permanente.

Liu señaló que este proceso tiene una serie de ventajas. “Por un lado, podemos esperar un acelerado aumento de la entrada de expertos extranjeros, lo que promoverá el desarrollo de la Franja y la Ruta y enriquecerá los intercambios entre China y el mundo. Y por el otro, la integración de más extranjeros estimulará la diversificación de la cultura china”, consideró.

 

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