Con rumbo, no hay desencanto

Procuremos inventar pasiones nuevas,

o reproducir las viejas con pareja intensidad.

Julio Cortázar

Por: Arturo Suárez Ramírez

Estimados amigos lectores muchas gracias por su tiempo dedicado a la lectura de la presente columna publicada en tan prestigiado medio de comunicación. Gracias a los editores y directores que la reproducen. Antes de comenzar quiero desearles a todos, un excelente año 2019, que construyamos como sociedad el ambiente propicio para tener trabajo, salud, paz y bienestar en el país, para nuestras familias y también en lo personal.

Al tema. La llegada del 2019 está señalada por el cambio en la Presidencia de la República, sin duda un hecho importante que marcará la historia nacional y el rumbo de los próximos sexenios. Andrés Manuel López Obrador ha generado muchas expectativas de que las condiciones sociales, políticas y económicas que nos dejó el modelo utilizado por el PRI y el PAN, pueden cambiar para las mayorías. Sus expectativas son más elevadas que las generadas por Vicente Fox en el año 2000 cuando se hablaba del “cambio”, ese “cambio” que nunca llegó, pero si un desencanto y frustración social.

La mano de AMLO y su equipo ya se siente en varios sectores, para bien y para mal, según el lugar desde donde se mire. En este año, la Cuarta Transformación tan pregonada por el presidente López Obrador, debe mostrar rumbo y certidumbre, sin titubeos deben saltar rápidamente de la improvisación presentada en los primeros días, a una metodología que le de los resultados que están buscando.

Con todo y la improvisación señalada, la administración saliente dejó las cosas prendidas con alfileres en varios ámbitos, y AMLO que gobernaba desde el 1 de julio, les desbarató los negocios y beneficios que históricamente han tenido unos cuantos, para muestra la construcción de aeropuerto, el retiro de pensiones a ex presidentes, el despilfarro en los viajes presidenciales, estas medidas son más para el reflector que un ahorro grande, pero que para la sociedad son un acto de justicia social que se pedía a gritos.

Nadie le puede negar al gobierno de López Obrador algunas victorias, como el aumento al salario mínimo como nunca antes, la reorientación al sector energético, la ayuda a los adultos mayores y a los jóvenes, entre otras, sin embargo es muy temprano para hacer una evaluación profunda de estas decisiones.

Insisto, los compromisos de campaña son grandes y las preguntas también: ¿De verdad se puede terminar con la corrupción enquistada en el sistema desde hace años? ¿Se puede instaurar la “austeridad republicana” como política pública, sin que ningún funcionario falte a ella? ¿Controlará la tentación y avaricia de algunos de sus cercanos?

Las respuestas a las preguntas anteriores las veremos en el 2019, por lo pronto el presidente Andrés Manuel López Obrador sigue teniendo el beneficio de la duda de quienes le dieron su confianza. Pero la paciencia y esperanza de la gente es corta, por ello debe concretar y dar muestras de rumbo, y como lo señaló, con el congreso a modo, “no tiene derecho a fallar”.

Entre Palabras

¿Qué reaparece el EZLN? Resulta sospechoso que lo haga en el contexto que se vive en el país con un presidente diferente del PRI y el PAN. Pero sobre cualquier cosa su silencio por años cuando había mucho que decir y defender.

Escríbeme tus comentarios al correo electrónico suartu@gmail.com sígueme en la cuenta de Twitter @arturosuarez y en Instagram @arturosuarez_.

Muchas gracias hasta la próxima.  

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