60 años después del triunfo de la Revolución cubana

Por: Héctor Alfonso Rodríguez Aguilar.

Este  1º de Enero del naciente año de 2019, se cumple un nuevo aniversario de la Revolución Cubana. Son ya 60 años de su permanencia como régimen político en la esfera internacional. Un día como hoy, pero del 1º de enero de 1959 entraba Fidel Castro Ruz junto con sus “barbones”  de uniformes verde oliva y fusiles en alto en sus manos para tomar la ciudad de Santiago de Cuba, declarada provisionalmente como capital de la isla Caribeña. Desde ese primer momento, no ha sido nada fácil para el gobierno revolucionario ni para el pueblo cubano consolidar, fortalecer y permanecer como régimen  y gobierno socialista. Dado que ha sido azarosa la vida y acción revolucionaria para aquella nación. 

     Aquel grupo de rebeldes revolucionarios que entraban en aquella ciudad como prototipos de una nueva esperanza para esa nación y para ejemplo de las otras naciones hermanas y vecinas de Latinoamérica; los nombres de Fidel Castro Ruz, Camilo Cienfuegos, Raúl Castro Ruz y Ernesto Guevara de la Serna –Che Guevara- , por citar sólo a los más importantes revolucionarios que se convertían en los nuevos héroes de aquella lucha revolucionaria armada, que significó los tres años de guerrilla sucedáneos, desde el desembarco del yate Gramma y la lucha en la Sierra Maestra hasta el final de aquellas acciones, que significó el triunfo de la guerra revolucionaria.

     Hoy a la distancia, después de 60 años sigue aún en pie la Revolución, pero los tiempos ya no son los mismos, los escenarios políticos, económicos y sociales tanto dentro como fuera de la isla han cambiado, desde aquel primer momento del ideal revolucionario cubano al escenario político internacional actual  a “llovido” mucho. Desde hace algunos años, nuevos vientos soplan en la mayor de las Antillas. 

     Recuerdo más o menos en el año 1987, cuando estudiaba la preparatoria en el Colegio México Franciscano. En ese entonces vivía un hombre singular en el centro de la ciudad, era un varón que había trabajado en una empresa ferrocarrilera en los Estados unidos,  ya estaba pensionado de esa actividad, su aspecto físico era delgado, de piel morena, rostro adusto, ya de la tercera edad, tendría unos 70 años. Originario de la población de Tonaya en la región del sur de Jalisco, conocida como la zona  transvolcanica o también “El bajo”, lugar donde el emblemático escritor mexicano Juan Rulfo había imaginado sus inmortales obras literarias.

     Ese hombre había llegado a Ciudad Guzmán porque le había gustado y asentado bien su  clima y el ambiente. En ese momento todavía tenía una morfología de un pueblo grande.  Como parte de su actividad y su medio de subsistencia ejercía la docencia impartiendo el idioma inglés en clases particulares. Su nombre era Ezequías Paz. En su estancia por la población, -fue como aquel personaje de la Grecia clásica, un especie de Antístenes: Sabio austero y solitario, con una confianza radical en el ser humano individual- él (don Ezequías) vivía sólo, siempre procuraba leer,  encontrándosele en alguna calle o plaza de la población siempre con un libro en sus manos o bajo el brazo. Señor que gustaba de la cultura y de la historia, sobre todo las grandes civilizaciones como  la romana o la griega, así como los grandes estadistas.

     Pues con este singular personaje platicaba en mis años mozos de la juventud, dado que fue mi profesor de lengua inglesa en la preparatoria. Y por afinidades mutuas por el gusto de la cultura clásica occidental, yo lo frecuentaba. Pues en uno de tantos diálogos, nos dimos a la tarea de tratar el tema de Cuba y su máximo líder Fidel.

     En ese entonces don Ezequías Paz me dijo algo que yo ya intuía y que compartíamos. El me comentó: “Que una vez muerto o desaparecido Fidel Castro la Revolución Cubana y su régimen iba a terminar”. Cosa que coincidí con él en esa visión.  El tiempo nos ha dado parcialmente la razón, Ahora que han pasado tantos años desde aquella plática,  viviendo la isla el régimen político ya sin Fidel, e incluso ya retirado su hermano Raúl –otro de los líderes históricos de la Revolución- y que su hermano Fidel en vida le había relevado todos los importantes cargos políticos y partidistas de aquella isla.  

     En la etapa gobernada por Raúl Castro implementó algunos cambios significativos –algunos de maquillaje otros más trascendentales- cómo la población puedan auto emplearse, crear pequeñas empresas o negocios, el uso de redes y comunicación por telefonía móvil o celular e internet, poder viajar al exterior si sus recursos se los permiten. Así como la llegada de miles de turistas extranjeros de diferentes países del mundo. Y lo más importante fue, la distención en las relaciones cubano-americanas, dado que Barack Obama pudo viajar a la isla e iniciar las relaciones diplomáticas rotas desde aquél lejano 3 de enero de 1961.

     Hoy a 60 años de la victoria de la Revolución, los vientos reformistas siguen soplando, Hoy el gobierno socialista de aquel país cuenta con un nuevo presidente, Miguel Díaz Canel, que representa ya una generación nacida posterior a la lucha revolucionaria. Tenía razón don Ezequías Paz, en su vaticinio que con la desaparición de la figura emblemática de Fidel, y ahora de la de Raúl, la Revolución iría cambiando poco a poco, dado que el régimen cubano está tomando otros rumbos,  -realidad impensada hasta hace no mucho por parte de su máximo líder- muy diferentes a lo que Fidel procuraba o pretendía para su pueblo y nación.

      Quiero desear a mis lectores: Muy feliz año nuevo 2019, el mayor de los éxitos en todos los órdenes, que sus proyectos y sus buenos deseos se hagan realidad.

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