Líderes Políticos

Tren-Maya-México-737x413

Por: Jesús Belmont Vázquez

Derechos indígenas

*Consultas ignoraron a involucrados

*Constitución Moral, guía de valores

Congreso de la Unión.- El proyecto del Tren Maya ha generado una serie de críticas y protestas por la violación a los derechos de los pueblos indígenas, quienes aseguran no haber sido consultados sobre la mega obra del futuro Gobierno Federal.

Lejos de la consulta en la que además del proyecto del Tren Maya, el pueblo decidió sobre otras obras y programas del nuevo gobierno, al futuro presidente de México y su gabinete se les olvidó consultar a los pueblos indígenas, dándoles toda la información relevante de la obra en cuestión y que es considerada emblemática del lopezobradorismo.

Haberlo hecho hubiera demostrado de parte del nuevo gobierno respeto a los derechos humanos de los pueblos indígenas, a su territorio, a su patrimonio cultural y autodeterminación, incluyendo por supuesto su derecho a otorgar o negar su consentimiento para la construcción del multicitado tren.

Previamente también se debió identificar con toda claridad el marco normativo aplicable de los pueblos indígenas sobre el territorio sea o no ejidal, el concepto agrario, las normas de las industrias o infraestructuras a construir y los derechos de vía existentes y faltantes, así como su disponibilidad en el corto, mediano y largo plazo.

Por lo que hemos visto hasta este momento se omitieron procesos de suma importancia en proyectos de esta magnitud, como la

evaluación de impacto social y ambiental, el marco regulatorio de asociaciones público privadas, licitaciones, competencia económica, contractual y de responsabilidades y garantías efectivas, entre otros.

Se trata de un proyecto que carece del consentimiento de los pueblos indígenas que es tan indispensable, porque no ha habido consulta con ese sector que es el directamente involucrado, y sin embargo ya se consultó a los ciudadanos de 538 municipios, pero no a los pueblos afectados bajo las reglas y protocolos de la Organización Internacional del Trabajo y la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas de las Naciones Unidas, ambos ratificados por nuestro país.

En nuestra opinión, la consulta a los pueblos indígenas no es un mero trámite ni un formalismo, se trata de un mecanismo para conocer si una vez que se han comprendido los alcances sociales y de desarrollo económico del proyecto, las comunidades consienten o no su realización y, por supuesto, en qué términos y condiciones.

Esperamos que una vez que inicien las obras del megaproyecto no se generen conflictos sociales que pongan en riesgo la construcción del Tren Maya.

Igualmente que no se repitan los mismos errores de pasados proyectos en los que ha imperado la corrupción, las complicidades entre autoridades de los diferentes órdenes de gobierno, incluyendo a la extinta Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas –ahora convertida en Instituto- que se prestó a estrategias de presión a las comunidades indígenas bajo la amenaza de que o aprueban el proyecto o se les expropian sus terrenos.

No está por demás recordar que la carencia de un proceso de consulta bien gestionado y dirigido hacia los sectores directamente involucrados, puede hacer que hasta el mejor de los proyectos se vaya al bote de la basura.

Constitución Moral, guía de valores

La descomposición social que padece México tiene sus orígenes en la falta de principios y valores, por lo que la convocatoria del futuro presidente Andrés Manuel López Obrador para crear la Constitución Moral, pretende transformar la vida pública de México.

El senador Eduardo Ramírez Aguilar sostuvo que esta Constitución funcionará como una guía de valores que motive a los mexicanos a adoptar mejores patrones de conducta.

El legislador dijo que el documento estará basado en valores democráticos, laicos y republicanos, cuyo actor principal será una ciudadanía informada y participativa.

Recordó que desde su campaña por la Presidencia de la República, López Obrador anunció la redacción de una Constitución Moral con principios éticos para transformar al país y hacer frente al individualismo, la codicia y el odio, que nos ha llevado a la degradación progresiva como sociedad y como nación.

“Se trata de un documento sobre la moral, el bien común, la convivencia, el respeto individual y la familia”, dijo Ramírez Aguilar.

Jesus.belmontt@gmail.com

About The Author

Related posts

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook Iconfacebook like buttonYouTube IconTwitter Icontwitter follow button